El Institut Maria Espinal de Barcelona planta cara a los prejuicios a través del arte y la palabra bajo la supervisión de nuestra compañera Carmen Sanjuán Pertusa
1. Introducción y Contexto
El alumnado de 1º de Bachillerato transformó material desechable de madera y envoltorios de pantallas táctiles en un árbol: una instalación artística de impacto social que invitaba a reflexionar sobre la normalización del insulto y la urgencia de la Comunicación No Violenta (CNV).
En una sociedad donde la crispación y la descalificación parecen ganar terreno en el debate público, el aula se convierte en el espacio idóneo para sembrar la semilla del cambio. Así lo demostró el alumnado de 1º de Bachillerato del Institut Maria Espinal de Barcelona, que llevó a cabo una potente acción pedagógica y artística bajo el título: «Crítica social: Stop al árbol de la ignominia».
Basada en los principios de la Comunicación No Violenta, el autoconocimiento y la crítica social, la actividad se fijó como gran objetivo crear conciencia sobre los prejuicios y generar grupos de concordia. Para lograrlo, los jóvenes han visibilizado esas etiquetas invisibles —o «sambenitos»— que a menudo se colocan por sistema, limitando el potencial de las personas y deteriorando la convivencia.
2. Objetivos de la propuesta
● Promover la Comunicación No Violenta (CNV): Crear conciencia sobre el impacto de los prejuicios y generar grupos de concordia y respeto mutuo.
● Visibilizar las etiquetas sociales: Destapar los «sambenitos» o etiquetas invisibles que se colocan por sistema, limitando el potencial de las personas y deteriorando la convivencia.
● Fomentar el espíritu crítico y el bienestar: Desarrollar competencias clave para la ciudadanía global, la mirada inclusiva, la autoestima y la defensa de los Derechos Humanos.
● Impulsar el trabajo cooperativo y la sostenibilidad: Unir la expresión plástica, el diseño tecnológico y el reciclaje de materiales.
3. Metodología y Desarrollo: Del debate a la acción transformadora
El proyecto se ha diseñado como un proceso cooperativo y transversal que conecta las áreas de Diseño, Lenguas, Ciencias Sociales y Tutoría, dividido en tres sesiones principales:
● Sesión 1 y 2: Diseño y estructura (Área de Diseño)
○ Construcción de la estructura de un árbol imaginario utilizando exclusivamente material de desecho (madera y envoltorios de pantallas táctiles).
○ Creación de la simbología del proyecto: diseño de la base de las etiquetas (vacías e ilustradas) mediante software libre vectorial.
● Sesión 3: Desarmar el insulto institucionalizado y debate (en colaboración con la Tutoría de todos los grupos de Bachillerato).
○ Debate reflexivo bajo el título “El uso del insulto como forma de debate público”. Una dinámica de menor a mayor escala (de pequeños grupos al gran grupo) para analizar cómo la demagogia y la agresión verbal se han normalizado en la cultura actual, conectando los pensamientos automáticos con los comentarios destructivos.
○ Trabajo de campo y vaciado de insultos que evidencian realidades diarias. Se realizó una primera clasificación de las ofensas en 5 ejes clave: identidad sexual, diversidad funcional, interculturalidad, estereotipos de género y situación socioeconómica. La gran acción de visibilidad fue la plasmación de las palabras en las etiquetas diseñadas, utilizando tipografías de gran formato para garantizar el impacto visual a distancia.
4. Resultados e Impacto
El resultado fue doble:
- Artístico: Un imponente y colorido «Árbol de la ignominia» donde las hojas son las etiquetas que exponen de manera impactante las palabras que ofenden.
- Impacto comunitario: La acción ha tocado la fibra de la comunidad educativa, transformando el espacio físico del instituto en un punto de reflexión activa sobre la violencia verbal.
5. Conclusiones
La experiencia del Institut Maria Espinal demuestra que el arte y la educación crítica son las mejores herramientas pedagógicas para:
- Desmontar los prejuicios desde la base adolescente.
- Pasar del debate teórico a una acción transformadora real.
- Construir una sociedad más empática, cohesionada e inclusiva a través de la gestión emocional y el respeto a los Derechos Humanos.



